Caminatas (2012)

Oh Julio

Ayer salí a caminar por la calle 21 de Septiembre como cada veintiuno de septiembre. Lo hago siempre: camino por calles con nombres de fecha, en las fechas correspondientes a ese día. Busco así llevar al extremo el alcance de las coordenadas de tiempo y espacio en el seno de mi cotidianeidad, salir al encuentro de lo que se corresponde a cada momento y posicionarme a mi mismo en el lugar y tiempo más congruente posible.

El veintiséis de Marzo camino por 26 de Marzo, una arteria fría, desolada y romántica que lleva al puerto. Voy por ahi sabiendo adonde se encuentra cada cosa, adónde me encuentro y desencuentro yo mismo con mi propia persona y con el entorno de la calle veintiseis de marzo en cada punto de su recorrido.

Los dieciocho de Julio cruzo el centro de la ciudad por la avenida 18 de Julio. Repaso como siempre hago en esa fecha las esquinas ruidosas, los semáforos repetidos, mi figura invisible entre la muchedumbre atravesando la avenida.

De la misma manera espero cada veintisiete de Febrero para ir por 27 de Febrero hasta el Parque y rencontrarme con las palmeras de mi infancia, los patos flotando en el laguito, el vendedor de lupines que esquiva las miradas. Es una caminata que trae a mí muchos recuerdos, todos provenientes de la misma fecha y de los mismos lugares repetidos, intactos.

Trazo de esta manera una geometría implacable y a la vez una cronometría de las cosas. Busco así que la ciudad resulte menos caótica y mis horas un poco más convincentes, menos inciertas, ocupándolas en el lugar exacto y evitando que el Tiempo me sorprenda en una fecha indebida o un lugar inadecuado.